jueves, 24 de noviembre de 2011

Pensamientos de una mariposa azulada...

Me declaro una coleccionista crónica de recuerdos, los buenos, los malos…los tóxicos…los enfermizos.
Supongo que de alguna u otra manera todos lo somos un poquito.
Mi colección creció tanto que un día quedé puertas afuera… observando como todo giraba sin que yo pudiera ni quisiera poner un pie dentro de mi propia vida.
Eso pasa , creo, cuando damos vía libre al no olvidar. Creyendo que de esta manera estamos cubiertos y protegidos de los futuros pasos erróneos. Cosa más lejana a la realidad. El no olvido es una tabla que en vez de ponernos a flote nos hunde un poquito más cada día.
Los tóxicos, por llamarlos de alguna manera, paradójicamente son aquellos en los que más nos apoyamos. Crecen como la mala hierba, se expanden como los virus enfermándolo todo. Así estaba yo, enfermándome, con la excusa de que recordar lo malo me hacia menos frágil.
Supongo que con el tiempo me he vuelto más torpe de lo acostumbrado… no me percate que los malos tragos se graban en la piel y se hacen parte de nosotros. Todo en su sana y justa medida. Por lo tanto el excedente no hacía más que envenenarme lentamente. No hay un antídoto mejor que sentarse, evaluarse cantarse tres o cuatro verdades observar y dejar libre todo eso que nos hace prisioneros.
Y fui libre… respire profundo .. sentí una especie de vacío, miedo, fragilidad y nostalgia.
Luego  están los buenos recuerdos… que van a incluir los “mejores malos”…, o sea,
esos instantes que no terminaron como nosotros hubiéramos querido, pero no por ello son malos. Por ejemplo el final de ese primer amor, no termino como hubiéramos querido y sin embargo lo recordamos como el fin de una gran etapa de nuestras vidas.
Otro ejemplo son los reencuentros … cuando la vida te cruza por un instante efímero con alguien solo para volver a perderlo de vista… pero nadie ni el tiempo te quitara esa sensación que invade tu alma.
Estos últimos son los que vale la pena guardar.

Me senté, me observe, me quite esas capas innecesarias … y ahora solo me resta volver  sobre mi camino….
.......................................................................................................................................................................
Alguna vez ésta Luna quiso ser una mariposa y en sus noches de penas y desvaríos varios solía escribir cosas cómo estas...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si querés y tenés ganas,decime que te pareció lo que encontráste en mi espacio...muchas gracias por pasar!!